ÉTICA PARA UNA SOCIEDAD DEL SIGLO XIX.
En esta entrada nos acercamos al concepto de globalización y a los problemas morales que genera. La interdependencia global se pone de manifiesto cada día y sus consecuencias no siempre son positivas. Por este motivo, se intenta elaborar una ética global que ayude a dar soluciones.
Los derechos humanos son un ejemplo del esfuerzo común, a nivel mundial, para encontrar unos acuerdos mínimos que permitan la convivencia y el desarrollo humano humano y ecológico sostenible.
Cuando hablamos de globalización nos referimos a un proceso económico dirigido al establecimiento de relaciones transnacionales, creando a su paso una sociedad global. Así, surgen necesidades nuevas a nivel ético, político y jurídico, que los estados no saben afrontar.
La ética global es una respuesta a los problemas morales derivados del actual nivel de desarrollo científico-tecnológico, de la mundialización y del pluralismo moral propio de las sociedades modernas inmersas en estos procesos.
En las sociedades modernas es preciso reconocer dos niveles, el de los mínimos y el de los máximos morales, para posibilitar la convivencia.
Los mínimos morales tienen que ver con el establecimiento de una serie de normas morales vinculantes para todos a partir del consenso. En cambio, los máximos morales, tienen que ver con el reconocimiento por todos los miembros de la comunidad del derecho a la diferencia. Están relacionados con las "éticas de la felicidad", que son distintas para cada individuo o comunidad, en tanto que cada uno maneja un ideal diferente de qué es la vida feliz. El consenso sólo es posible a partir del reconocimiento de la comunidad que subyace a las diferencias.
Las teorías actuales de la justicia deben responder a los nuevas problemas derivados de la mundialización. La justicia global intentará establecer un equilibrio entre la libertad y la igualdad de cada comunidad en su relación con el resto.
Hay dos problemas éticos fundamentales: la enorme distancia en el bienestar entre los países más ricos y los más pobres, la intensificación de los flujos migratorios que esto ha generado. También deberíamos tener en cuenta el consumismo, otra consecuencia de la globalización económica.
Algunos autores reclaman la responsabilidad del ser humano en el proceso globalizador, relacionando el bien humano con el de la naturaleza. Parte de los desarrollos de la bioética se centran en alcanzar acuerdos mundiales que regulen la experimentación y universalicen la salud. En cuanto a la "sociedad red", esta favorece la economía capitalista, permitiendo su expansión a través del desarrollo de los mercados financieros globales
La interculturalidad se fundamenta en una "ética de la alteridad" donde priman los valores plurales, la solidaridad, el diálogo y la justicia. Frente a las éticas de la justicia se encuentran las éticas del cuidado, que reconocen valores de grupos minoritarios, excluidos socialmente...
La formulación y el compromiso de los estados con los derechos humanos han sido el gran proyecto ético del siglo XX. Los movimientos sociales relacionados con la mundialización económica han impulsado el surgimiento de nuevos derechos y el reconocimiento de nuevas libertades.
Para leer más sobre este tema hemos publicado un pequeño artículo en nuestra sección "Lecturas". Con él pretendemos invitar a la reflexión.
Para leer más sobre este tema hemos publicado un pequeño artículo en nuestra sección "Lecturas". Con él pretendemos invitar a la reflexión.

